4º Domingo de Cuaresma
Oración inicial
Señor, concédeme verte más claramente,
amarte más entrañablemente, y seguirte más de cerca,
día a día.
Escritura
Lucas 9:22-25
22 diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día. 23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. 24 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, ese la salvará. 25 Pues, ¿de qué le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde?
Reflexión
La llamada a tomar nuestra cruz cada día y seguir a Jesús subraya la importancia del compromiso continuo y cotidiano en nuestro camino espiritual. No se trata de una decisión tomada una sola vez, sino de una elección diaria de vivir nuestra fe mediante actos de amor, compasión y abnegación. Al abrazar nuestras singulares cruces con perseverancia y dedicación, crecemos en nuestra relación con Cristo y nos sintonizamos más con Su presencia en nuestras vidas.
Jesús enseña que quienes pretenden salvar su vida centrándose únicamente en la autoconservación y el progreso propio acabarán perdiéndola. La verdadera realización se encuentra en la entrega y en vivir en beneficio de los demás, como hizo Jesús. Al dar prioridad al amor, el cuidado, la solidaridad, la compasión y la justicia, descubrimos nuestro verdadero yo y experimentamos la profunda alegría y el propósito que se derivan de vivir alineados con la voluntad de Dios. Esta perspectiva nos anima a cambiar nuestro enfoque del beneficio personal al bienestar de los demás, creando una vida más significativa e impactante.
Contemplación
Me tomo unos instantes para imaginar la escena del relato evangélico que acabo de leer. Dejo que las palabras cobren vida en mi corazón. Visualizo el acontecimiento como si estuviera allí y formara parte de la historia. Presto atención a todos los detalles, las imágenes, los sonidos, los sabores, los olores y los sentimientos del acontecimiento. Me imagino como uno de los personajes de la escena o como yo mismo presente en la historia. ¿Qué mensaje tiene Jesús para mí? ¿Cómo me está hablando Dios personalmente a través de esta historia? Abro mi corazón a la inspiración del Espíritu Santo.
Acción de Gracias
Pido a Dios, Padre, que me dé una conciencia clara de los muchos dones que he recibido,
para que, lleno de gratitud por todo, pueda en todo amar y servir a la Majestad Divina.
Compañeros peregrinos
El sufrimiento es una gran gracia; mediante el sufrimiento el alma se asemeja al Salvador; en el sufrimiento el amor se cristaliza; cuanto mayor es el sufrimiento, más puro es el amor.
– Santa Faustina
Oración final
Cristo conmigo,
Cristo ante mí,
Cristo detrás de mí,
Cristo en mí,
Cristo debajo de mí,
Cristo arriba de mí,
Cristo a mi derecha,
Cristo a mi izquierda,
Cristo cuando me acuesto,
Cristo cuando me siento,
Cristo cuando me levanto,
Cristo en el corazón de todo el que piensa en mí,
Cristo en la boca de todo el que habla de mí,
Cristo en todo ojo que me ve,
Cristo en todo oído que me oye.
¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor!
Amén.