Lunes de la 3ª semana de Cuaresma
Oración inicial
Señor, concédeme verte más claramente,
amarte más entrañablemente, y seguirte más de cerca,
día a día.
Escritura
Lucas 8:16-18
16 Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. 17 Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz. 18 Por tanto, tened cuidado de cómo oís; porque al que tiene, más le será dado; y al que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará.
Reflexión
Jesús enseña que Sus seguidores deben ser como lámparas que brillan para que todos las vean, destacando la importancia de vivir nuestra fe de forma abierta y auténtica. En lugar de mantener ocultas nuestras creencias, estamos llamados a dejar que la luz de Cristo brille a través de nuestras acciones y palabras, demostrando el poder transformador del Evangelio. Abrazando esta llamada, podemos tener un impacto positivo en quienes nos rodean, ofreciendo esperanza y guía a través de nuestro ejemplo de vida.
El recordatorio de que «a los que tienen, se les dará más» pone de relieve la necesidad de un crecimiento y un desarrollo espirituales continuos. El estancamiento en la fe no es una opción; debemos tratar constantemente de profundizar en nuestra comprensión y práctica del Evangelio. Escuchando activamente, asimilando y poniendo en práctica lo que aprendemos, nos aseguramos de que nuestra fe siga siendo vibrante y dinámica, dando fruto continuamente en nuestras vidas y en las de los demás.
Contemplación
Me tomo unos instantes para imaginar la escena del relato evangélico que acabo de leer. Dejo que las palabras cobren vida en mi corazón. Visualizo el acontecimiento como si estuviera allí y formara parte de la historia. Presto atención a todos los detalles, las imágenes, los sonidos, los sabores, los olores y los sentimientos del acontecimiento. Me imagino como uno de los personajes de la escena o como yo mismo presente en la historia. ¿Qué mensaje tiene Jesús para mí? ¿Cómo me está hablando Dios personalmente a través de esta historia? Abro mi corazón a la inspiración del Espíritu Santo.
Acción de Gracias
Pido a Dios, Padre, que me dé una conciencia clara de los muchos dones que he recibido,
para que, lleno de gratitud por todo, pueda en todo amar y servir a la Majestad Divina.
Compañeros peregrinos
En el ocaso de la vida, Dios no nos juzgará por nuestras posesiones terrenales y nuestro éxito humano, sino por lo mucho que hayamos amado.
– San Juan de la Cruz
Oración final
Cristo conmigo,
Cristo ante mí,
Cristo detrás de mí,
Cristo en mí,
Cristo debajo de mí,
Cristo arriba de mí,
Cristo a mi derecha,
Cristo a mi izquierda,
Cristo cuando me acuesto,
Cristo cuando me siento,
Cristo cuando me levanto,
Cristo en el corazón de todo el que piensa en mí,
Cristo en la boca de todo el que habla de mí,
Cristo en todo ojo que me ve,
Cristo en todo oído que me oye.
¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor!
Amén.