Jueves de la 3ª semana de Cuaresma
Oración inicial
Señor, concédeme verte más claramente,
amarte más entrañablemente, y seguirte más de cerca,
día a día.
Escritura
Lucas 8:19-21
19 Entonces su madre y sus hermanos llegaron a donde Él estaba, pero no podían acercarse a Él debido al gentío. 20 Y le avisaron: Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren verte. 21 Pero respondiendo Él, les dijo: Mi madre y mis hermanos son estos que oyen la palabra de Dios y la hacen.
Reflexión
Jesús redefine las relaciones familiares al declarar: «Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la cumplen». Esta profunda declaración subraya que el verdadero parentesco en el Reino de Dios no se basa en relaciones de sangre ni en rituales externos, sino en un compromiso profundo y personal de vivir la Palabra de Dios. Se nos anima a construir nuestra familia espiritual fomentando relaciones arraigadas en la fe, la obediencia y el apoyo mutuo, trascendiendo las fronteras tradicionales y creando una comunidad unida en Cristo.
Aunque pueda parecer que la declaración de Jesús disminuye el papel de María, en realidad pone de relieve su verdadera grandeza. La importancia de María no reside sólo en su conexión biológica con Jesús, sino en su fe inquebrantable y su obediencia a la voluntad de Dios. Su «Sí» al plan de Dios y su firmeza, incluso ante el inmenso sufrimiento, la convierten en un modelo para todos los discípulos. Emulando el ejemplo de María, estamos llamados a escuchar la Palabra de Dios con un corazón abierto y a responder con total compromiso y fidelidad, permitiendo que la voluntad de Dios guíe nuestras vidas.
Contemplación
Me tomo unos instantes para imaginar la escena del relato evangélico que acabo de leer. Dejo que las palabras cobren vida en mi corazón. Visualizo el acontecimiento como si estuviera allí y formara parte de la historia. Presto atención a todos los detalles, las imágenes, los sonidos, los sabores, los olores y los sentimientos del acontecimiento. Me imagino como uno de los personajes de la escena o como yo mismo presente en la historia. ¿Qué mensaje tiene Jesús para mí? ¿Cómo me está hablando Dios personalmente a través de esta historia? Abro mi corazón a la inspiración del Espíritu Santo.
Acción de Gracias
Pido a Dios, Padre, que me dé una conciencia clara de los muchos dones que he recibido,
para que, lleno de gratitud por todo, pueda en todo amar y servir a la Majestad Divina.
Compañeros peregrinos
Actúa como si todo dependiera de ti; confía como si todo dependiera de Dios.
– San Ignacio de Loyola
Oración final
Cristo conmigo,
Cristo ante mí,
Cristo detrás de mí,
Cristo en mí,
Cristo debajo de mí,
Cristo arriba de mí,
Cristo a mi derecha,
Cristo a mi izquierda,
Cristo cuando me acuesto,
Cristo cuando me siento,
Cristo cuando me levanto,
Cristo en el corazón de todo el que piensa en mí,
Cristo en la boca de todo el que habla de mí,
Cristo en todo ojo que me ve,
Cristo en todo oído que me oye.
¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor!
Amén.