Acepta y disfruta de la belleza que vemos
Este viaje que es la vida está lleno de tanta belleza de ocasión en ocasión. A todos nos vendría bien bajar el ritmo y apreciar esa belleza más a menudo. Demasiadas veces dejamos que se nos escape sin darnos cuenta. Aunque a veces sí que la captamos. A veces nos damos cuenta de que estamos ante algo bello y nos permitimos detener el tiempo para quedarnos ahí, en ese momento. En esos instantes, estamos lo suficientemente conscientes como para experimentar de verdad la belleza. Aunque estos momentos no sean muy frecuentes, cuando llegan suelen ser muy emotivos. Nos conectan con una verdad fundamental: que, por mucho sufrimiento que haya en el mundo (y hay sufrimiento en este mundo) y en nuestras vidas (hay y habrá sufrimiento en nuestras vidas), también hay belleza. No podemos explicar por qué es así; solo podemos aceptar que es así.
Esto de aceptar es difícil. Sin embargo, al aceptar el sufrimiento, también somos libres para aceptar y saborear aún más la belleza que vemos y experimentamos en el mundo.
Intenta rezar por los demás: lleva cerca de tu corazón en oración, a todos los que están sufriendo en este momento; lleva cerca de tu corazón en oración, a todos los que están enfermos; lleva cerca de tu corazón en oración, a todos aquellos que no ven o no pueden ver la belleza en sus vidas en este momento.
Jim Deeds y Brendan McManus SJ, «Encontrar a Dios en el caos»