Saborear, deleitarse y maravillarse ante la realidad en que vivimos

Nuestros sentidos internos y externos desempeñan un papel importante para vivir una existencia humana plena. Los bebés, en sus primeros meses de vida, «aprenden» en gran medida a través de sus sentidos. Los adultos tienen tendencia a confiar demasiado en su intelecto cuando buscan la verdad. Como consecuencia, no aprovechamos el enriquecimiento que ofrece una conciencia aguda de los sentidos. Para algunos, esto último puede faltar, mas no ser olvidado. Vivir la vida en plenitud es más probable cuando uno está plenamente enraizado en el mundo cotidiano en el que nos encontramos, al tiempo que utiliza tanto las capacidades racionales como las sensoriales. Si deseamos vivir con mayor profundidad, es esencial prestar atención a nuestros sentidos. En otras palabras, necesitamos crear momentos en los que conscientemente solo «pararnos y mirar, escuchar y sentir, oler y saborear».
A menudo, los incidentes de nuestra vida se viven de forma automática, en lugar de consciente. En determinadas actividades y circunstancias, tiene que ser así. Por ejemplo, al conducir el coche, no podemos ser conscientes de cada movimiento que hacemos con el freno o el volante. Sin embargo, necesitamos momentos, de ser posible varios al día, en los que nos permitamos deliberadamente saborear, deleitarnos y maravillarnos con la realidad concreta en la que vivimos. Algunos ejemplos podrían ser los siguientes: notar los sonidos que nos rodean en una calle concurrida, la vista desde la ventana de una oficina, la textura y/o el sabor de la comida que estamos comiendo, la belleza interior de la persona con la que estoy conversando, así como reconocer la belleza de lo que soy. En resumen, debemos permitir que nuestros mundos sensoriales interior y exterior nos nutran a través de los momentos ordinarios, así como de los más extraordinarios. Los momentos ocultos pueden resultar ser las gemas que hacen que la vida merezca la pena, incluso que esté «llena de maravillas». Catherine McCann, La Espiritualidad y los Sentidos: Vivir la vida en plenitud