2026-04-01

Jesús no entró en Jerusalén montado en un caballo de guerra, sino en un asno, cumpliendo la profecía de Zacarías sobre un rey que «ordenaría la paz a las naciones». Palabras de la homilía del Papa León XIV en el Domingo de Ramos.

Cristo, Rey de la Paz, grita de nuevo desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tened piedad! ¡Dejad las armas! ¡Recordad que sois hermanos y hermanas!

Señor, ayúdanos a recordar que somos hermanos y hermanas de muchas razas, culturas y nacionalidades. Oramos unos por otros en amor y paz, y te pedimos que nos ayudes a encontrarte en lo más profundo de nuestros corazones mientras celebramos tu crucifixión y resurrección de entre los muertos.