Juan 12:1-11 LBLA

1Entonces Jesús, seis días antes de la Pascua, vino a Betania donde estaba Lázaro, al que Jesús había resucitado de entre los muertos. 2 Y le hicieron una cena allí, y Marta servía; pero Lázaro era uno de los que estaban a la mesa con Él. 3 Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume. 4Y Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que le iba a entregar, dijo: 5¿Por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se dio a los pobres? 6Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dinero, sustraía de lo que se echaba en ella. 7Entonces Jesús dijo: Déjala, para que lo guarde para el día de mi sepultura. 8 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis.

9 Entonces la gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí; y vinieron no solo por causa de Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. 10 Pero los principales sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro; 11 porque por causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.


Reflexión on Juan 12:1-11 LBLA

Inspiración - 2026-03-30 Oración diaria

Tal vez quieras imaginarte como invitado a cenar en casa de Lázaro. Marta está sirviendo la comida. María se acerca a Jesús y abre un frasco muy caro de aceite perfumado. La casa se llena de su fragancia. ¿Qué ocurre en ti cuando la ves sobar los pies de Jesús con aceite y enjugarlos con sus cabellos? Observa cómo responde Jesús a María, y observa también cómo reaccionan los demás invitados ante ella. Judas, cegado por el interés propio, no pudo ver que las acciones de María eran una expresión de amor. Podrías rezar pidiendo el don de ver y comprender las acciones motivadas por el amor.