Juan 17:1-11 LBLA
1Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, 2por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado. 3Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera. 5Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.
6He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra. 7Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti;8porque yo les he dado las palabras que me diste; y las recibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste. 9Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado; porque son tuyos; 10y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos. 11Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros.
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Reflexión on Juan 17:1-11 LBLA
Inspiración - 2026-05-19 Oración diaria
En este evangelio, tenemos la gran oración de Jesús a su Padre. La escritura de Juan tiene una especie de aire poético y misterioso. ¿Qué significan las palabras? A veces -como ocurre con la poesía- el mero hecho de estar en silencio con el texto puede traer su propia recompensa. Si tuvieras que quedarte con una sola frase de hoy, podrías conformarte con «Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado». Asimila eso… en silencio.