Juan 19:31-37 LBLA
31 Los judíos entonces, como era el día de preparación para la Pascua, a fin de que los cuerpos no se quedaran en la cruz el día de reposo (porque ese día de reposo era muy solemne), pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y se los llevaran. 32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero, y también las del otro que había sido crucificado con Jesús; 33 pero cuando llegaron a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas; 34 pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua. 35Y el que lo ha visto ha dado testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice la verdad, para que vosotros también creáis. 36Porque esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No será quebrado hueso suyo. 37Y también otra Escritura dice: Miraran al que traspasaron.
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Reflexión on Juan 19:31-37 LBLA
Inspiración - 2024-06-07 Oración diaria
La muerte de Jesús parecía el final, pero era el comienzo de algo radicalmente nuevo. El marco solemne del sábado servía de preparación para lo que Jesús ofrecía al mundo. Que nuestros corazones estén en sintonía con el Suyo, para que seamos un signo de esperanza para los demás.
El corazón es un símbolo de amor, de entrega, de estar ahí para los demás de forma compasiva. Recordamos la entrega total de Jesús por nosotros como sus hijos, sus amados. Damos gracias por lo que Cristo ha hecho por nosotros, y por su Sagrado Corazón, roto y traspasado por nosotros, amándonos siempre, pase lo que pase.