Juan 20:2-8 LBLA

2Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba, y les dijo: Se han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto. 3Salieron, pues, Pedro y el otro discípulo, e iban hacia el sepulcro. 4 Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro; 5 e inclinándose para mirar adentro, vio las envolturas de lino puestas allí, pero no entró. 6Entonces llegó también Simón Pedro tras él, entró al sepulcro, y vio las envolturas de lino puestas allí, 7 y el sudario que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con las envolturas de lino, sino enrollado en un lugar aparte. 8Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó.


Reflexión on Juan 20:2-8 LBLA

Inspiración - 2025-12-27 Oración diaria

En ésta, la fiesta de Juan el Evangelista, podríamos tomarnos un tiempo para pensar y rezar por las personas que llegan a nuestras vidas y tienen el poder o el don de traernos rayos de sol y esperanza cuando los momentos de penumbra circundante pueden amenazar con engullirnos. En el arte, a menudo vemos a Juan representado como una figura más joven, que se mantiene cerca de Pedro cuando el anciano necesita un poco de energía o aliento para evitar que caiga o se ahogue.

Casi puedes ver a los dos corriendo hacia la tumba después de haber hablado con María Magdalena. Imaginamos una suave brisa que sopla sobre las brasas grises que rodean sus corazones mientras se apresuran.