Juan 6:51-58 LBLA
51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.
52 Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne? 53 Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. 57 Como el Padre que vive me envió, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58Este es el pan que descendió del cielo; no como el que vuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.
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Reflexión on Juan 6:51-58 LBLA
Inspiración - 2024-08-18 Oración diaria
El nuestro es un mundo en el que los pobres buscan pan y los ricos se preguntan qué tipo de pan tendrán. Puede que lo que Jesús proporciona no satisfaga todos los gustos, pero es auténtico y sacia el hambre más profunda. Señor, que valoremos lo que nos ofreces y permitas que nos alimente para la vida eterna.
Los judíos no comprendían lo que Jesús decía y discutían entre ellos qué podía querer decir con este pan. Que tengamos la fe y la visión espiritual que nos lleva más allá de lo lógico y racional hacia lo que el Señor nos ofrece.