Lucas 10:21-24 LBLA
21En aquella misma hora Él se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado., 22Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
23Y volviéndose hacia los discípulos, les dijo aparte: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis; 24porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.
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Reflexión on Lucas 10:21-24 LBLA
Inspiración - 2025-12-02 Oración diaria
El propio Jesús parecía ser muy consciente de la presencia cercana del Espíritu en su vida. Se nos dice que el Espíritu nos es enviado en la Confirmación, pero ¿somos conscientes en absoluto de que el Espíritu nos regala intuiciones?
¿Podría dedicar unos minutos a pedir que el Espíritu venga en mi ayuda, agudizando mi capacidad para darme cuenta de los esfuerzos del Espíritu y de cómo me afectan?