Lucas 10:21-24 LBLA
21En aquella misma hora Él se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado., 22Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
23Y volviéndose hacia los discípulos, les dijo aparte: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis; 24porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.
“Copyright © 2021 National Council of Churches of Christ in the United States of America. Used by permission. All rights reserved worldwide.”
Reflexión on Lucas 10:21-24 LBLA
Inspiración - 2026-12-01 Oración diaria
Estas palabras de Jesús nos recuerdan que Dios no siempre actúa como podríamos esperar. En lugar de revelarse a la élite —los inteligentes, los poderosos, los privilegiados a ojos del mundo—, Jesús eligió a personas insospechadas. Los discípulos fueron llamados desde sus vidas cotidianas para convertirse en sus amigos íntimos y discípulos, y Jesús siempre mostró un cariño especial por aquellos a quienes la sociedad menospreciaba.
We give thanks today for the blessing and privilege of knowing Jesus. As we embark on our Advent journey, we might reflect on our own faith journey so far. When was God revealed to us? Through what surprising situations or people? May our eyes be opened to see more clearly in these coming days and weeks.