Lucas 12:13-21 LBLA
13 Uno de la multitud le dijo: Maestro, dile a mi hermano que divida la herencia conmigo. 14Pero Él le dijo: ¡Hombre! ¿Quién me ha puesto por juez o árbitro sobre vosotros? 15Y les dijo: Estad atentos y guardaos de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes. 16También les refirió una parábola, diciendo: La tierra de cierto hombre rico había producido mucho. 17Y pensaba dentro de sí, diciendo: «¿Qué haré, ya que no tengo dónde almacenar mis cosechas?». 18T Entonces dijo: «Esto haré: derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes. 19 Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete». 20Pero Dios le dijo: «¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?». 21 Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios.
“Copyright © 2021 National Council of Churches of Christ in the United States of America. Used by permission. All rights reserved worldwide.”
Reflexión on Lucas 12:13-21 LBLA
Inspiración - 2026-10-19 Oración diaria
Se nos dice que no se puede molestar a Dios haciendo por nosotros lo que somos capaces de hacer por nosotros mismos. Jesús no vino para ser juez o árbitro sobre una herencia familiar. Vino a advertir a la gente sobre la avaricia y sobre guardar y almacenar tesoros mundanos.
El hombre rico cuya tierra producía abundantemente tenía graneros rebosantes, pero tenía una vida espiritual empobrecida. Ser rico para con Dios puede definirse como tener la capacidad de experimentar y expresar gratitud por disfrutar de las bendiciones de Dios.