Lucas 1:46-56 LBLA

46Entonces María dijo:

Mi alma engrandece al Señor,

47y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 48Porque ha mirado la humilde condición de esta su sierva; pues he aquí, desde ahora en adelante todas las generaciones me tendrán por bienaventurada. 49Porque grandes cosas me ha hecho el Poderoso; y santo es su nombre. 50Y de generación en generación es su misericordia para los que le temen. 51Ha hecho proezas con su brazo; ha esparcido a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. 52Ha quitado a los poderosos de sus tronos; y ha exaltado a los humildes; 53a los hambrientos ha colmado de bienes y ha despedido a los ricos con las manos vacías. 54Ha ayudado a Israel, su siervo, para recuerdo de su misericordia 55tal como dijo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre.

56Y María se quedó con Elisabet como tres meses, y después regresó a su casa.


Reflexión on Lucas 1:46-56 LBLA

Inspiración - 2025-12-22 Oración diaria

San Ignacio menciona regularmente en sus Ejercicios Espirituales que le resultaba muy beneficioso acudir primero a Nuestra Señora y pedirle que actuara como intercesora en relación con cualquier favor que le pidiera durante sus momentos de oración. María no aparece demasiado a menudo en la Biblia, pero siempre que lo hace, suele ser con un efecto muy revelador. A veces, como en las bodas de Caná, su intervención y actividad no parecen demasiado críticas. Sólo en una segunda o tercera lectura te das cuenta a veces de que su relación con su hijo, y el momento y la sabiduría de su intervención, afectan enormemente al resultado.