Lucas 1:67-79 LBLA
67Y su padre Zacarías fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó diciendo:
68Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque nos ha visitado y ha efectuado redención para su pueblo, redención para su pueblo, 69y nos ha levantado un cuerno de salvación en la casa de David su siervo, 70tal como lo anunció por boca de sus santos profetas desde los tiempos antiguos, 71para salvarnos de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian. 72Así ha mostrado la misericordia prometida a nuestros antepasados y se ha acordado de su santa alianza, 73 el juramento que hizo a nuestro antepasado Abraham: 74 concedernos que, librados de la mano de nuestros enemigos, le sirvamos sin temor 75 en santidad y justicia delante de Él, todos nuestros días. 76Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo; porque irás delante del Señor para preparar sus caminos; 77para dar a su pueblo el conocimiento de la salvación por el perdón de sus pecados, 78Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, la aurora de lo alto romperá sobre nosotros, 79para brillar sobre los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pies por el camino de la paz.»
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Reflexión on Lucas 1:67-79 LBLA
Inspiración - 2025-12-24 Oración diaria
Zacarías, padre de Juan el Bautista, que no tenía nada que decir desde la anunciación del nacimiento de Juan, rompe su silencio con una venganza. Hace uso del don que le ha concedido el Espíritu Santo y hace un gran himno de alabanza. Aprecia las maravillosas obras que se han hecho -cosas que nunca esperó- y quiere asegurarse de que su agradecimiento no pasa desapercibido.
Podemos dedicar unos momentos a asombrarnos de los dones que se nos han dado en esta época, y dar a conocer nuestra gratitud, primero a nosotros mismos y luego a aquellos a quienes sería bueno comunicárselo.