Lucas 23:35-43 LBLA
35Y el pueblo estaba allí mirando; y aun los gobernantes se mofaban de Él, diciendo: A otros salvó; que se salve a sí mismo si este es el Cristo de Dios, su Escogido. 36Los soldados también se burlaban de Él, acercándose y ofreciéndole vinagre, y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38Había también una inscripción sobre Él, que decía: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.
39Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! 40Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? 41Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero este nada malo ha hecho. 42Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Él le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.
“Copyright © 2021 National Council of Churches of Christ in the United States of America. Used by permission. All rights reserved worldwide.”
Reflexión on Lucas 23:35-43 LBLA
Inspiración - 2025-11-23 Oración diaria
Puede parecer un tanto cruel decir del buen criminal que estaba en el lugar adecuado en el momento oportuno, pero su reconocimiento de la inocencia de Jesús y su sentida oración a Jesús pidiendo misericordia encontraron una respuesta inmediata. En estas circunstancias extraordinarias, pone de manifiesto una vez más el amor y la misericordia infinitos de nuestro Dios. Pidamos también nosotros a Jesús que se acuerde de nosotros.
El pueblo guardó silencio, pero los soldados y uno de los criminales se burlaron de él. Como leemos en el Libro de la Sabiduría: “Pongámosle a prueba con la crueldad y con la tortura, y así exploraremos esta mansedumbre suya y pondremos a prueba su resistencia… Pero están engañados. Su malicia les ha vuelto ciegos”. Recemos para tener el valor de soportar cualquier insulto y burla que provenga de la vivencia de nuestra fe.