Lucas 9:51-56 LBLA

51Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión, Él, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52Y envió mensajeros delante de Él; y ellos fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53Pero no le recibieron, porque sabían que había determinado ir a Jerusalén. 54Al ver esto, sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma?, 55 Pero Él, volviéndose, los reprendió, y dijo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, 56porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.


Reflexión on Lucas 9:51-56 LBLA

Inspiración - 2025-09-30 Oración diaria

Los dos discípulos, Santiago y Juan, a los que los evangelios se refieren como «los hijos del trueno», querían castigar a los aldeanos, pero Jesús había dicho a sus discípulos que, cuando no les aceptaran en una aldea, fueran a la siguiente. Aquí lo hace él mismo. Dios nunca obliga a nadie a rezar, porque se trata de una relación de amor, que por su naturaleza debe ser siempre libre.

La oración es siempre una invitación privilegiada a encontrar y llegar a conocer y amar a Dios. Démosle gracias por ello, recordando las palabras de San Juan Clímaco: «La oración es un don que se da a los que oran».