Marcos 10:1-12 LBLA
1 Levantándose de allí, Jesús se fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y se reunieron de nuevo las multitudes junto a Él, y una vez más, como acostumbraba, les enseñaba.
2 Y se le acercaron algunos fariseos, y para ponerle a prueba, le preguntaban si era lícito a un hombre divorciarse de su mujer. 3Y respondiendo Él, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? 4Y ellos dijeron: Moisés permitió al hombre escribir carta de divorcio y repudiarla. 5Pero Jesús les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento. 6 Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y hembra. 7 Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre,, 8 y los dos serán una sola carne; por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. 9 Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe.
10 Y ya en la casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre esto. 11 Y Él les dijo: Cualquiera que se divorcie de su mujer y se case con otra, comete adulterio contra ella; 12 y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.
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Reflexión on Marcos 10:1-12 LBLA
Inspiración - 2025-02-28 Oración diaria
Jesús sabe que su autoridad es mayor incluso que la de Moisés, por lo que es libre de cambiar los mandamientos de Moisés, que fueron escritos para personas en una etapa diferente del desarrollo humano. Su enseñanza aquí sobre el divorcio es clara y directa. En el matrimonio cristiano, Dios ha unido a un hombre y a una mujer para que sean uno. Rezamos para intentar vivir a la manera de Dios.
A veces, cuando no seguimos las enseñanzas de Jesús, tenemos la tentación de excusarnos diciendo: «Si Jesús estuviera aquí hoy, cambiaría sus enseñanzas». Pero Jesús sigue aquí, y deja claras sus enseñanzas a través de la voz autorizada de su Iglesia. Recemos para ser fieles a las enseñanzas de nuestra Iglesia.