Marcos 10:46-52 LBLA

46 Entonces llegaron a Jericó. Y cuando salía de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciego llamado Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino. 47 Y cuando oyó que era Jesús el Nazareno, comenzó a gritar y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! 48 Y muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! 49 Y Jesús se detuvo y dijo: Llamadle. Y llamaron al ciego, diciéndole: ¡Anímate! Levántate, que te llama. 50 Y arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús. 51 Y dirigiéndose a él, Jesús le dijo: ¿Qué deseas que haga por ti? Y el ciego le respondió: Raboní, que recobre la vista. 52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino.


Reflexión on Marcos 10:46-52 LBLA

Inspiración - 2026-05-28 Oración diaria

Te agrada ver a alguien que sabe lo que quiere y va a por ello, utilizando los dones o talentos que tiene a su disposición. Ponte hoy en el lugar de Bartimeo, un mendigo ciego que no tenía mucho a su favor. No tenía vista ni un abogado que hablara en su favor. Pero Bartimeo sabía lo que quería y no iba a dejarse disuadir por la inhibición o por lo que pudieran pensar los demás. Ojalá todos fuéramos tan valientes. Ayúdame, Señor, a reconocer mis propios defectos y a pedirte lo que necesito.