Marcos 1:21-28 LBLA
21Entraron en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo entrando Jesús en la sinagoga comenzó a enseñar. 22Y se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. 23Y he aquí estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, 24el cual comenzó a gritar, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. 25Jesús lo reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! 26Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones, gritó a gran voz y salió de él. 27Y todos se asombraron de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! l Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen. 28Y enseguida su fama se extendió por todas partes, por toda la región alrededor de Galilea.
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Reflexión on Marcos 1:21-28 LBLA
Inspiración - 2027-01-31 Oración diaria
En la sinagoga, el sábado, Jesús enseñaba «como quien tenía autoridad», y la gente se quedaba «asombrada» ante él, una reacción que vemos a menudo en Marcos. La palabra que se usa aquí para referirse a la autoridad es «exousia», un término que solía aplicarse a los reyes y que se asociaba con lo que Dios haría cuando llegara su reino.
Jesús es quien viene a restaurar y a liberar: su «autoridad» se reconoce a través de sus curaciones y su servicio, un signo de que el Reino de Dios está cerca. Jesús trae sanación, liberando a la gente de aquello que intenta dominarla. ¿Qué necesitas sanar en ti hoy? ¿Qué necesita sanar la sociedad? ¿Y en nuestra Iglesia?