Marcos 2:23-28 LBLA
23Y aconteció que un día de reposo Jesús pasaba por los sembrados, y sus discípulos, mientras se abrían paso, comenzaron a arrancar espigas. 24Entonces los fariseos le decían: Mira, ¿por qué hacen lo que no es lícito en el día de reposo? 25Y Él les dijo: ¿Nunca habéis leído lo que David hizo cuando tuvo necesidad y sintió hambre, él y sus compañeros, 26cómo entró en la casa de Dios en tiempos de Abiatar, el sumo sacerdote, y comió los panes consagrados que no es lícito a nadie comer, sino a los sacerdotes, y dio también a los que estaban con él? 27Y Él les decía: El día de reposo se hizo para el hombre, y no el hombre para el día de reposo. 28Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.
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Reflexión on Marcos 2:23-28 LBLA
Inspiración - 2027-01-19 Oración diaria
En la época de Jesús, la interpretación jurídica de las leyes del sábado variaba mucho, y algunas se habían convertido en una carga para la gente. En el relato de hoy, vemos una imagen desenfadada de Jesús y los discípulos paseando por un maizal y arrancando espigas sin darle importancia, pero esto se ve interrumpido por las preguntas de los fariseos.
Los fariseos actúan con la cabeza, mientras que Jesús actúa con el corazón, es de espíritu libre y abierto. Les recuerda a sus detractores que el propósito del sábado es celebrar la plenitud de la humanidad y la creación, la «fiesta» a la que Dios nos llama.