Marcos 7:24-30 LBLA
24Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido; 25sino que enseguida, al oír hablar de Él, una mujer cuya hijita tenía un espíritu inmundo, fue y se postró a sus pies. 26La mujer era gentil, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio. 27Y Él le decía: Deja que primero los hijos se sacien, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. 28Pero ella respondió y le dijo: Es cierto, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa comen las migajas de los hijos. 29Y Él le dijo: Por esta respuesta, vete; el demonio ha salido de tu hija. 30Cuando ella volvió a su casa, halló que la niña estaba acostada en la cama, y que el demonio había salido.
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Reflexión on Marcos 7:24-30 LBLA
Inspiración - 2026-02-12 Oración diaria
Sólo ocasionalmente, en las escenas evangélicas, Jesús parece mostrarse bastante duro con el individuo que le suplica ayuda. Ésa es la sensación inicial que tengo en esta ocasión. Al pertenecer a una clase social diferente, la mujer sintió probablemente que sus posibilidades de ser escuchada eran escasas, pero eso no la disuadió de intentarlo. La tengo presente como modelo de cómo hacerme de valor cuando yo misma hago peticiones.