Mateo 10:7-15 LBLA

7 Y cuando vayáis, predicad diciendo: «El reino de los cielos se ha acercado»., 8Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. 9No os proveáis de oro, ni de plata, ni de cobre para llevar en vuestros cintos, 10ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén. 11 Y en cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién es digno en ella, y quedaos allí hasta que os marchéis. 12Al entrar en la casa, dadle vuestro saludo de paz. 13Y si la casa es digna, que vuestro saludo de paz venga sobre ella; pero si no es digna, que vuestro saludo de paz se vuelva a vosotros. 14 Y cualquiera que no os reciba ni oiga vuestras palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies. 15En verdad os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad.


Reflexión on Mateo 10:7-15 LBLA

Inspiración - 2025-07-10 Oración diaria

El éxito que tengan los misioneros sólo se debe a Dios, que actúa a través de ellos. Su papel es ofrecer libremente la Buena Nueva, y depende de los oyentes aceptarla o rechazarla. Dios siempre nos deja libres. La oración es siempre una invitación a encontrarnos y pasar tiempo en compañía del Señor. Cada momento que pasamos haciendo esto nos cambia y nos bendice. Leemos: ‘Ahora es el tiempo aceptable’. Utilicemos bien nuestro tiempo en la oración, pues este tiempo concreto no volverá nunca más.