Mateo 13:18-23 LBLA

18Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. 19A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino. 20Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales, este es el que oye la palabra y enseguida la recibe con gozo; 21pero no tiene raíz profunda en sí mismo, sino que solo es temporal, y cuando por causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida tropieza y cae. 22Y aquel en quien se sembró la semilla entre espinos, este es el que oye la palabra, mas las preocupaciones del mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se queda sin fruto. 23Pero aquel en quien se sembró la semilla en tierra buena, este es el que oye la palabra y la entiende, este sí da fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta y otro a treinta.


Reflexión on Mateo 13:18-23 LBLA

Inspiración - 2026-07-24 Oración diaria

A menudo, cuando Jesús hablaba con sus discípulos, su auditorio no parecía captar el sentido de la historia con demasiada rapidez, por lo que recurría a las parábolas, con la esperanza de que estos relatos o ejemplos calaran en ellos más fácilmente. Puede que a nosotros nos ocurra lo mismo. Necesitamos sentarnos y reflexionar sobre el material si queremos que penetre en nuestros corazones, y pedimos el don de la escucha abierta para que nos ayude en el proceso.