Mateo 13:36-43 LBLA
36Entonces dejó a la multitud y entró en la casa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. 37Y respondiendo Él, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre, 38y el campo es el mundo; y la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno; 39y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. 40Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el fin del mundo. 41El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad; 42y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes. 43Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga.
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Reflexión on Mateo 13:36-43 LBLA
Inspiración - 2024-07-30 Oración diaria
Esta es otra parábola que Jesús explicó. En la vida pueden coexistir elementos buenos y malos. Siempre hay malas hierbas, pero no tienen por qué dominar. Señor, ayúdanos a centrarnos en el don genuino, para que produzcas en nosotros una cosecha fructífera, para Tu reino.
Hay una invitación a ser paciente con el cambio y el crecimiento. No se puede arrancar de una vez toda la mala hierba de nuestra vida y ponerla en manojos para quemarla. Que tengamos la fe de creer que un día Dios hará nuevas todas las cosas y que todo lo que no sea de Él simplemente caerá, y que todo lo que quedará será Su verdad y Su amor, y cada uno de nosotros tal como Él nos hizo, a Su semejanza e imagen, reflejando Su resplandor.