Mateo 23:1-12 LBLA
1Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a sus discípulos,2 diciendo: Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. 3De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. 4Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5 Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos; 6 aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 7y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí. 8Pero vosotros no dejéis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. 9 Y no llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 10Ni dejéis que os llamen preceptores; porque uno es vuestro Preceptor, Cristo. 11Pero el mayor de vosotros será vuestro servidor. 12 Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado.
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Reflexión on Mateo 23:1-12 LBLA
Inspiración - 2026-03-03 Oración diaria
Los discípulos de Jesús no deben hacer un gran alarde religioso, ni buscar títulos honoríficos como «padre», «maestro» y «rabino». Nuestro maestro es Dios, y el verdadero discípulo sólo aprende de Dios. Pienso en lo que sería para mí asumir el lugar más bajo, tomarme realmente a pecho lo que dice Jesús sobre la humildad. Empiezo mi oración pidiendo a Dios la ayuda que necesito, con humildad y sinceridad.
San Pablo, en su carta a los Gálatas, pidió a los miembros de la comunidad que soportaran las cargas de los demás porque, al hacerlo, pondrían de relieve uno de los mensajes centrales de Dios y darían vida, no sólo a los demás, sino también a sí mismos.