Mateo 24:42-51 LBLA
42Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene. 43Pero comprended esto: si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa. 44Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre.
45¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? 46Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así. 47De cierto os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes. 48Pero si aquel siervo es malo, y dice en su corazón: «Mi señor tardará»; 49y empieza a golpear a sus consiervos, y come y bebe con los que se emborrachan, 50vendrá el señor de aquel siervo el día que no lo espera, y a una hora que no sabe, 51 y lo azotará severamente y le asignará un lugar con los hipócritas; allí será el llanto y el crujir de dientes.
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Reflexión on Mateo 24:42-51 LBLA
Inspiración - 2026-08-27 Oración diaria
La gracia y la presencia de Dios pueden golpearnos en cualquier momento. Un momento en el campo, una oración en Misa, un abrazo con un ser querido, un apoyo en un apuro, todo puede ser puertas que se abren a Dios. Algunos han recordado la presencia de Dios en el lecho de muerte. Fíjate en los momentos en los que el Señor se cruzó en tu camino y dejó un resplandor que ha durado años.