Mateo 7:21,24-27 LBLA
21No todo el que me dice: «Señor, Señor», entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
24Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. 26 Y todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 27y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción.
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Reflexión on Mateo 7:21,24-27 LBLA
Inspiración - 2026-12-03 Oración diaria
- La parábola de hoy nos presenta dos caminos: la roca, que representa a los sabios que se toman en serio las palabras de Jesús, y la arena, que representa a los necios que las ignoran. Ambos grupos reciben el mismo mensaje, pero igual que no basta con decirlo de boca (gritando «Señor, Señor»), tampoco basta con limitarse a escuchar. Lo que importa es actuar: poner en práctica las palabras y el mensaje de Jesús.
- A wholehearted response to Jesus requires more than saying the right things, hanging out with the right people, attending the right religious services. We can easily point to people in the public eye whose outward declarations of faith do not match their actions. We are invited to examine our own foundations too: Is my faith built on sand or rock? Do my actions match my words and outward appearance?