Mateo 8:28-34 LBLA

28 Cuando llegó al otro lado, a la tierra de los gadarenos, le salieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, violentos en extremo, de manera que nadie podía pasar por aquel camino 29Y gritaron, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes del tiempo? 30 A cierta distancia de ellos había una piara de muchos cerdos paciendo; 31y los demonios le rogaban, diciendo: Si vas a echarnos fuera, mándanos a la piara de cerdos. 32Entonces Él les dijo: ¡Id! Y ellos salieron y entraron en los cerdos; y he aquí que la piara entera se precipitó por un despeñadero al mar, y perecieron en las aguas. 33 Los que cuidaban la piara huyeron; y fueron a la ciudad y lo contaron todo, incluso lo de los endemoniados. 34Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de su comarca.


Reflexión on Mateo 8:28-34 LBLA

Inspiración - 2026-07-01 Oración diaria

Hay algo extraño en la escena de hoy. Los dos infortunados endemoniados salen del lugar del sepulcro y se encuentran con Jesús, pero podríamos preguntarnos por qué no se quedaron donde estaban, al menos hasta que el Maestro hubiera pasado, evitando así el encuentro. Sin embargo, cuanto más tiempo permanecemos en la escena, empezamos a darnos cuenta de que, a veces, nosotros mismos tenemos el mismo comportamiento. Ayúdanos, Señor, a tener un poco más de sabiduría.