Mateo 9:9-13 LBLA
9Cuando Jesús se fue de allí, vio a un hombre llamado Mateo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: ¡Sígueme! Y levantándose, le siguió.
10Y sucedió que estando sentado a la mesa en la casa, he aquí, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11Y cuando vieron esto, los fariseos dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los recaudadores de impuestos y pecadores? 12Al oír Él esto, dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos.13Mas id, y aprended lo que significa: «Misericordia quiero y no sacrificio»; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.
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Reflexión on Mateo 9:9-13 LBLA
Inspiración - 2025-07-04 Oración diaria
Los recaudadores de impuestos y los pecadores se sentían totalmente aceptados en compañía de Jesús. Dios siempre ha amado al pecador y odiado el pecado. Jesús vino a traernos la salvación a todos. ¿Acaso yo, como hacían los fariseos, juzgo a los demás y los condeno?
Aquí Jesús recuerda al profeta Oseas: ‘Lo que quiero es misericordia, no sacrificios, conocimiento de Dios, no holocaustos’ (6,6). Jesús vino a buscar a la oveja perdida. Nuestro Dios es un Dios de misericordia y de amor, y debemos tenerlo presente constantemente, pues todos somos pecadores necesitados de su misericordia. Cuando el Papa Francisco convocó el Año de la Misericordia, dijo que éste era el otro nombre de Dios.