Un cambio de corazón

No es casualidad que nos encontremos con Juan el Bautista y su desafiante mensaje durante el Adviento. Puede que su llamada al arrepentimiento no nos entusiasme, pues estas semanas estamos más bien de humor festivo, pero «arrepentirse» significa literalmente «dar la vuelta» o «volver» (metanoia). No significa que nos acribillemos en culpa, sino que es una invitación a la transformación, a apartarnos de lo que no nos da vida y abrazar lo que nos ayuda a vivir una vida plena y más equilibrada. De este modo, creamos espacio para acoger la gracia y el amor de Cristo en Navidad, y volvemos a ser conscientes de su presencia amorosa en nuestros corazones y en el mundo que nos rodea. Esto es liberador y nos permite comprometernos con el amor y el nacimiento de Dios en nuestros corazones. La forma en que nos preparamos en estas semanas es importante y puede dar lugar a muchas bendiciones. Hoy, Juan invita a las personas que se han reunido y a nosotros a un cambio de corazón.

Tríona Doherty y Jane Mellett, The Deep End: Un viaje con los Evangelios en el Año de Mateo