Juan 15:1-8 LBLA

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. 2 Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto. 3 Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. 6 Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman. 7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho. 8 En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos.


Reflexión on Juan 15:1-8 LBLA

Inspiración - 2026-05-06 Oración diaria

Nos dijiste, Señor, que separados de ti nada podríamos hacer. Al igual que las uvas en las extremidades de la vid, si el alimento no fluye a través del arbusto, es improbable que el fruto crezca o florezca. Lo mismo ocurre con nosotros. Si esperamos generar algún fruto, tu gracia debe concedérsenos continuamente, lo que nos aseguras que ocurrirá, pero debemos estar abiertos y activos para asegurar su llegada.