Juan 2:1-11 LBLA

1Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús; 2y también Jesús fue invitado, con sus discípulos, a la boda. 3Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 4Y Jesús le dijo: Mujer, ¿qué nos va a ti y a mí en esto? Todavía no ha llegado mi hora. 5Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que Él os diga.6 Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros. 7Jesús les dijo: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde. 8Entonces les dijo: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 9Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó al novio, 10y le dijo: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno. 11Este principio de sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él.


Reflexión on Juan 2:1-11 LBLA

Inspiración - 2025-01-19 Oración diaria

En nuestra vida cristiana hay momentos para celebrar con alegría y estar en compañía de los amigos. La presencia de Jesús y de su Madre fue una verdadera bendición para esta joven pareja en el comienzo de su vida matrimonial. Que invitemos al Señor a todos los acontecimientos de nuestra vida.

María, la Madre de Jesús, también nos ha sido dada como madre, y se toma muy en serio su papel, como sabemos por las apariciones que se nos han hecho a lo largo de los siglos. Aquí vemos su compasión por esta joven pareja y su plena confianza en su Hijo. Ella no será diferente con nosotros y siempre nos acercará a su Hijo. Hablemos ahora con ella o repitamos en oración las palabras del «Memorare».