Lucas 24:1-12 LBLA

1Pero el primer día de la semana, al rayar el alba, las mujeres vinieron al sepulcro trayendo las especias aromáticas que habían preparado. 2Y encontraron que la piedra había sido removida del sepulcro, 3y cuando entraron, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Y aconteció que estando ellas perplejas por esto, de pronto se pusieron junto a ellas dos varones en vestiduras resplandecientes; 5y estando ellas aterrorizadas e inclinados sus rostros a tierra, ellos les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galilea, 7diciendo que el Hijo del Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitar. 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los once y a todos los demás. 10Eran María Magdalena y Juana y María, la madre de Jacobo; también las demás mujeres con ellas referían estas cosas a los apóstoles. 11Y a ellos estas palabras les parecieron como disparates, y no las creyeron. 12Pero Pedro se levantó y corrió al sepulcro; e inclinándose para mirar adentro, vio solo las envolturas de lino; y se fue a su casa, maravillado de lo que había acontecido.


Reflexión on Lucas 24:1-12 LBLA

Inspiración - 2025-04-19 Oración diaria

El primer Sábado Santo debió de ser un día de silencio atónito para la madre de Jesús y para sus discípulos. Según la concepción judía, el final de una persona era una indicación de cómo había vivido. En el libro de la Sabiduría 2:16 leemos: «Se jacta de que Dios es su Padre… veamos qué le sucederá al final». Pasemos ahora un rato en oración con María y los apóstoles, compartiendo el estado de ánimo sombrío y esperando el amanecer del Domingo de Pascua.