Lucas 6:39-45 LBLA

39Les dijo también una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en un hoyo? 40Un discípulo no está por encima de su maestro; mas todo discípulo, después de que se ha preparado bien, será como su maestro. 41¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 42¿O cómo puedes decir a tu hermano: «Hermano, déjame sacarte la mota que está en tu ojo», cuando tú mismo no ves la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo y entonces verás con claridad para sacar la mota que está en el ojo de tu hermano.

43Porque no hay árbol bueno que produzca fruto malo, ni a la inversa, árbol malo que produzca fruto bueno. 44Pues cada árbol por su fruto se conoce. Porque los hombres no recogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de una zarza. 45El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.


Reflexión on Lucas 6:39-45 LBLA

Inspiración - 2025-03-02 Oración diaria

Como cristiano, rezar significa intentar rezar. Estamos limitados en nuestra comprensión y en nuestro seguimiento de Jesús. Por tanto, nunca podremos juzgar a los demás cuando estamos tan ciegos respecto a nosotros mismos. Esforzarnos por corregir nuestros propios defectos es una tarea suficientemente grande para toda una vida. ‘Señor, ayúdanos a ver correctamente y entonces podremos ser una luz para los demás’.

El amor se demuestra con hechos más que con palabras. Dejemos que nuestras buenas acciones hablen por sí solas.