Marcos 15:33-39,16:1-6 LBLA
33 Cuando llegó la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. 34 Y a la hora novena Jesús exclamó con fuerte voz: Eloi, Eloi, ¿lema sabactani?, que traducido significa, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, 35Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: Mirad, a Elías llama. 36Entonces uno corrió y empapó una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si Elías viene a bajarle. 37Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. 38 Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 39 Viendo el centurión que estaba frente a Él, la manera en que expiró, dijo: En verdad este hombre era Hijo de Dios.,
1 Pasado el día de reposo, María Magdalena, María, la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle. 2 Y muy de mañana, el primer día de la semana, llegaron al sepulcro cuando el sol ya había salido. 3 Y se decían unas a otras: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? 4 Cuando levantaron los ojos, vieron que la piedra, aunque era sumamente grande, había sido removida. 5 Y entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, vestido con ropaje blanco; y ellas se asustaron. 6 Pero él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el crucificado. Ha resucitado, no está aquí; Mirad el lugar donde lo pusieron.
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Reflexión on Marcos 15:33-39,16:1-6 LBLA
Inspiración - 2024-11-02 Oración diaria
Recordamos a todos los que han muerto, reconociendo las limitaciones y los fallos humanos. El deseo de Dios para ellos es la vida en plenitud. Señor, te pedimos que concedas a todos los fieles difuntos un lugar de descanso, de luz y de paz.
Jesús está con nosotros en nuestro dolor, agonía y oscuridad. Al ser plenamente humano, Él sabe lo que es estar sufriendo. ¿Puedo abrir mi corazón a este Jesús que comprende mi situación? La muerte de Jesús nos recuerda que, como nosotros moriremos, Él ha muerto. Ha expirado, como todos. La resurrección nos recuerda que, como él ha resucitado, también nosotros resucitaremos. El que fue Hijo de Dios en la tierra e Hijo de María, es Hijo de Dios en la eternidad. Como él es, nosotros también seremos.