Marcos 3:1-6 LBLA
1Otra vez entró Jesús en una sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. 2Y le observaban para ver si lo sanaba en el día de reposo, para poder acusarle. 3Y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte aquí en medio. 4 Entonces les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar? Pero ellos guardaban silencio. 5Y mirándolos en torno con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana. 6Pero cuando los fariseos salieron, enseguida comenzaron a tramar con los herodianos en contra de Jesús, para ver cómo podrían destruirle.
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Reflexión on Marcos 3:1-6 LBLA
Inspiración - 2026-01-21 Oración diaria
Es interesante observar las diversas agrupaciones que rodean a Jesús en el relato evangélico de hoy. Observa cómo algunos de los espectadores observaban los acontecimientos con ojos tapados, buscando únicamente reforzar sus propias posiciones. San Ignacio aconsejó a sus seguidores que interpretaran siempre de la mejor manera posible las acciones de los demás. Eso es exactamente lo que los fariseos se niegan a hacer en la narración de hoy. Quizá podamos seguir la guía de San Ignacio en lugar de la de los líderes de la sinagoga.